Si bien no hay una definición exacta, es decir en las últimas ediciones del GEM no se menciona una tipología al respecto, el profesor Almodóvar de la universidad de Extremadura nos propone la siguiente clasificación (Almodóvar, 2018):
Por su motivación
- Por oportunidad: actividad de emprendimiento que se inicia para explotar alguna oportunidad de negocio.
- Por necesidad: aquella que se origina porque las condiciones laborales no son satisfactorias y motiva al emprendedor a iniciar una actividad para subsistir.
Por su innovación
- Tradicionales: aquellos que imitan actividades de emprendimiento ya existentes, con poca diferenciación con respecto a la competencia, generalmente presente en emprendimientos por necesidad y con poca contribución al desarrollo económico del país.
- Innovadores: aquella innovadora desde el punto de vista de Schumpeter (1935), que presenta una invención ya sea de producto, proceso o de segmento, y que tiene aceptación por el mercado. Esta se concentra principalmente en países altamente desarrollados y tiene un impacto positivo con el desarrollo del país.

Por su entorno institucionalista
Esta división se apoya en la Teoría Institucional y tiene su máximo referente en la obra de Baumol (1990), el cual menciona que los emprendimientos pueden ser de tres tipos:
- Productivos: aquellos que generan riqueza.
- Improductivos: redistribuyen riqueza pero no la crean.
- Destructivas: no crean riqueza e incluso la destruyen.
Por su formalidad:
En función del grado de formalidad de las actividades que realiza, se los puede clasificar como emprendimientos:
- Informales: aquellos que participan activamente en la gestión de una nueva empresa dedicada a la venta de bienes y servicios legítimos y no se han registrado ante las autoridades oficiales.
- Formales: nuevas empresas que están registradas legalmente en un país determinado.
Por otro lado, en el artículo “EL EMPRENDIMIENTO EN AMÉRICA LATINA: un análisis de su etimología, tipología y proceso”, se menciona los tipos de emprendimientos en función a su tamaño:
- Emprendimientos pequeños: el propietario dirige su empresa y trabaja con un par de empleados, usualmente familiares. Son negocios como tiendas de abarrotes, peluquerías, carpinterías, plomeros, electricistas, entre otros.
- Emprendimientos escalables: empresas pequeñas concebidas como proyectos que pueden alcanzar un gran crecimiento. Por ejemplo, los emprendimientos de innovación tecnológica, los cuales pueden alcanzar un gran crecimiento en un plazo corto de tiempo.
- Emprendimientos grandes: grandes empresas con ciclos de vida finitos. Este tipo de emprendimientos debe mantener una constante innovación en sus productos y servicios para poder crecer. De allí que deban mantenerse en un proceso continuo de investigación y comprensión de los cambios en el mercado.
- Emprendimientos sociales: El propósito central de este emprendimiento, no consiste en capturar una cuota determinada del mercado, sino contribuir al desarrollo social. Suelen ser empresas sin fines de lucro y tienen como objetivos la innovación en el campo de la educación, los derechos humanos, la salud y el medio ambiente. Para mayor información sobre este tipo de emprendimientos, hacer clic acá. (Palacios & Ruiz, 2020)
Bibliografía
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